Presiona ENTER para ver los resultados o ESC para cancelar.

Al fin soy adulto

Tiempo de lectura: 2 minutos.

Al fin soy un adulto.

Al fin puedo olvidarme de lo realmente importante y atender urgencias, apagar incendios permanentemente.

Al fin puedo olvidarme de sentir, de detenerme, de pensar, de criticar.

Al fin puedo abandonarme a mis creencias, a lo construido hasta el momento, a lo inculcado, a lo obvio.

Al fin puedo parar de aprender, de nutrirme de cosas nuevas, de dejar de lado la curiosidad.

Al fin puedo sentirme libre de tener miedo por todo, por el pasado, por el futuro, por el qué dirán, por hacer, por no hacer.

Al fin tengo de qué arrepentirme, puedo pensar en todo lo que no hice y en todo lo que hice e hice mal y puedo empezar a creer que todo es irreversible.

Al fin puedo anhelar todo aquello que alguna vez quise, sentir que ya es tarde para todo, que no tiene sentido intentar, que no es necesario exigirse.

Al fin puedo dejar de priorizar y empezar a darle más importancia a lo que tengo que hacer que a lo que amo.

Al fin sé para lo que soy bueno y para lo que no sirvo, lo tengo tan claro que a partir de ahora puedo hacer siempre las mismas cosas, incluso las malas, porque ya se sabe: de adulto no se puede cambiar.

Al fin puedo decir que todo tiempo por pasado fue mejor.

Al fin puedo descansar en el amor, es decir en aquellos que me quieran, sin dar de más a cambio, dar por hecho que me quieren. Y que también si dejan de hacerlo no creo preocuparme.

Al fin puedo dar como excusa que no tengo tiempo.

Al fin pierdo un poco la vergüenza, puedo hacer y decir lo que me dé la gana, puedo no ser coherente ni honesto porque ahora ser cara dura me es más fácil. También puedo mirar para otro lado con ciertas cosas sin que se note y sin que me genere culpa.

Al fin puedo dejar de sorprenderme de los detalles, de lo muy profundo, de lo inexplicable.

Al fin puedo ser un hipócrita profesional, un enmascarado, un ilusionista, para que incluso frente al espejo o en soledad, siga diciéndome a mí mismo que soy un adulto, que al fin soy un adulto.

 

La edad es una cuestión de la mente sobre la materia. Si no te importa, no importa.
– Mark Twain

Comentarios

Deja un comentario