Presiona ENTER para ver los resultados o ESC para cancelar.

¿Emprendedor o freelance? Esa es la cuestión

Publico mi última entrada antes de viajar por un par de semanas a Brasil. Voy a visitar por tercera vez Angra dos Reis para intentar particularmente recorrer Isla Grande haciendo muchos trekkings 🙂 . Y luego iré a Buzios por cuarta vez en mi vida, creo que nunca me voy a cansar de tomar algo en ese hermoso centrito que tiene mirando el mar.

Nos vemos a la vuelta.

 

Últimamente me está costando encontrar una única definición para mi situación laboral y veo que a otros colegas les pasa lo mismo. ¿Soy emprendedor o freelance? ¿Soy las dos cosas? ¿Cuál de las dos tiene más peso? ¿Con cuál de los dos términos me identifico más?

Creo que antes de responder estas preguntas habría que pensar algo previamente. ¿Son tan distintos como parece?

Similitudes entre un freelance y un emprendedor

Por experiencia propia sé que ser freelance o emprendedor es un viaje de ida como decimos en Argentina. Es algo sin retorno, nunca más se vuelve a pensar de la misma forma cuando uno se embarca en estas experiencias. No significa que no vuelvas a trabajar a un McDonal’s o que no tengas que pedir plata prestada nunca más. Se trata de que nunca vas a ver al mundo y a tus propias acciones de la misma manera.

Para comenzar con un negocio de cualquiera de las dos maneras lo que se necesita es motivación, convicción, un altísimo nivel de compromiso y una gran fuerza de voluntad.

Además en ambos casos, por lo menos en los primeros años, vas a trabajar muchísimo, incluso más que trabajando como dependiente. De ahí la importancia de hacer algo que te guste y que con ello creas que verdaderamente estas aportando valor.

En los dos casos vas a tener que tirar muchas paredes abajo y remar contra la corriente, esquivar malos comentarios, desestimar criticas sin fundamento y creer en vos más que nunca porque nadie va a impulsarte a creer en vos mismo lo suficiente e incluso pueden ignorarte por completo a vos y a tu negocio. Puede que nadie entienda no por qué haces lo que haces, si no qué es exactamente lo que haces.

Ser emprendedor o freelance supone un desafío en términos laborales pero también en términos personales al mismo nivel de exigencia. No por nada hay tanto material sobre desarrollo personal y auto-educación alrededor de estos términos. No se trata de un mal día en el trabajo, se trata de un mal día en tu vida. No se trata de un trabajo nuevo que va a llevar tiempo, se trata de un desafío que va a llevar tiempo de tu vida.

La vida y el trabajo no son cosas distintas, pasan a ser una misma cosa, se funden y conviven. Se potencian mutuamente y si se hace correctamente y con convicción, se disfruta todo. Ya no se está esperando a que termine la jornada, o la semana, o que lleguen las vacaciones, o el año que viene, o el feriado largo o la próxima vida en la cual vas a reencarnar en pájaro. Simplemente se vive plenamente lo laboral y lo personal, todo se rodea de la misma emoción, todo tiene la misma capacidad de ser disfrutable.

Lo más hermoso que comparten es que todo lo que trabajes, fracases o tengas éxito, todo va a sumar en tu propia vida y para tu propia persona o entorno. Todo nace de vos y vuelve a vos permanentemente.

Diferencias de ser emprendedor o freelance

Pero tal y como resume esta infografía de blog&lana, ser emprendedor o ser freelance no es lo mismo, existen importantes diferencias que moldean la vida de las personas de forma diferente.

Si bien ambos se centran en crear un negocio propio y generar ingresos, el freelance no siempre apunta a crear ingresos pasivos ya que por lo general cobra por hora o por proyecto, mientras que el emprendedor siempre apunta a generar ingresos pasivos y dependiendo de la forma en la que lo haga creará una empresa o una startup.

El emprendedor va a crear una empresa con empleados, pueden ser cientos o como en el caso de una startup pueden ser solo una decena. El freelance por lo general trabaja solo y en un punto de madurez, cuenta con el soporte de un equipo que lo pueda ayudar en determinados proyectos.

Siendo emprendedor ya no se trata solo de trabajar en equipo, de colaborar. Se trata de gestionar equipos y proyectos a la vez, de saber delegar. Se trata de ser líder y guía de un proyecto por lo general innovador y ambicioso.

El profesional independiente puede conformarse con lo justo para vivir, con lo que a él le alcance para vivir y quiera ganar. El freelance tiene la posibilidad de moverse con mucha facilidad entre proyectos y también entre sus propias tareas y habilidades.

El emprendedor por el contrario y de base, tiene un socio por lo general como mínimo, está permanentemente relacionándose y esas relaciones son la base de su empresa. No puede conformarse con poco ya que los ingresos no son solo para él, supone una administración más compleja y debe pensar en grande. Además no le resulta tan fácil abandonar su proyecto ni dejarlo de lado por un tiempo ya que si es uno de los fundadores o socios, esto haría que todo se desmorone.

¿Se puede ser las dos cosas?

Se puede, para ello es necesario crear negocios completamente automatizados o que requieran un mínimo de atención, y mientras tanto seguir trabajando como independiente. No es imposible, aunque requiere de un esfuerzo mental interesante y es muy difícil que no descuides alguno de los dos frentes en algún momento.

Aunque si no te consideras una persona ambiciosa, si no crees tener capacidades de liderazgo, si no crees que puedas adquirir las habilidades necesarias para llevar adelante un negocio, si no te gusta relacionarte demasiado ni tenes ganas de llevar relaciones laborales de peso, entonces no vas a poder ser un emprendedor.

Y tampoco freelance 😉

Quizás en definitiva lo único que diferencie a unos de otros es el tipo o la forma de crear los negocios y de llevar las relaciones, por lo demás, tienen muchos genes en común y sobre todo el de la libertad.

Comentarios

Deja un comentario