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Lo esencial es visible a los ojos

Tiempo de lectura: 2 minutos.

Para cualquiera que haya leído El principito entenderá que el titulo de este artículo es una clara contraposición a una de las tantas frases populares que tiene este libro, que reza así:

Lo esencial es invisible a los ojos.

Sin embargo, no estoy negando el significado de esta poética frase y entiendo perfectamente su utilización. Lo que quiero hacer es una suerte de complemento, de expansión, un cambio de nivel digamos, de dimensión.

Todo esto nace porque me estaba duchando y comprendí de repente la esencia de la ducha. Uno siempre entra a su baño o a un baño cualquiera y se da cuenta muy fácilmente de los azulejos, la pileta para lavarse las manos, el espejo, las luces, el botón del inodoro, el papel higiénico y también de la ducha.

Concebimos la ducha como aquel lugar donde poder asearnos, limpiarnos, sacarnos el barro de las pata’. Pero también la concebimos con puerta o sin ella, con cortina, con una cortina específica y determinado motivo, con vidrio, con una ducha más grande o con accesorios, y con una larga lista de parafernalias y presupuestos.

Ahora bien ¿Cuál es la esencia de la ducha? El agua. Si viéramos solamente una lluvia de agua limpia y trasparente caer de una altura aproximada de dos metros, en forma de varios finos chorros cayendo al unisono con una presión fuera de lo común, y por más que no viéramos nada más, nadie duraría que se trata de una ducha.

Lo mismo pasaría si viéramos un fuego pequeño, con llamas de tamaños idénticos distribuidos en forma circular, moldeando solo la circunferencia, sin que se conecten en su interior, nadie duraría en decir que es la hornalla de una cocina.

Podría seguir dando muchos ejemplos pero prefiero preguntar, entonces ¿Lo esencial es o no es visible a los ojos?

Si acordamos que de los ejemplos anteriores el agua y el fuego son la esencia de dichos objetos, entonces podemos decir que lo vemos, que efectivamente podemos sentir la esencia de esas cosas pero sería injusto no detenerse en el instante previo a abrir el agua caliente, en el instante previo a prender la hornalla con un fósforo (otro ejemplo).

También sería injusto no ver el instante posterior al efecto de esa supuesta esencia: La hornalla a través del fuego calienta y cocina, la ducha a través del agua, limpia e higieniza.

¿La esencia de las cosas en qué estado se hace presente? Necesita una acción previa para dejarse ver? ¿Es la reacción y la consecuencia lo que la define? ¿O es lo que le da vida? ¿Es invisible o no?

No sé, pero sé que en determinados momentos captamos muy fácilmente la esencia de las cosas. Se me ocurren muchos ejemplos pero no quiero aburrir, daré solo uno para dejar en claro a lo que me estoy intentando referir.

Supongamos que existe un edificio con un ascensor. Al mismo ingresa un hombre. Al piso siguiente una mujer. Pasan algunos minutos hasta llegar a la planta baja, mientras tanto ninguno de los dos mueve un solo músculo, ambos apenas respiran. A pesar de todo, en determinado momento, sus miradas se cruzaron un segundo ¿Y qué vieron?

…Su esencia.

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